Así que ahora andamos por desiertos.
Así que esto es un desierto,
la poesía poco hace por la sed.
Ésto seguramente es la sed.
Triunfantes las gotas de sudor
Clavan su bandera dúctil,
reclamando la posesión total de un cuerpo
que se sorprende por la presencia de esto que llaman desierto.
¿De verdad andamos en desiertos?
Dime que esto es un desierto.
Hay una camisa que se pega a una piel, que se humedece,
que pierde consistencia,
el aire, ( es eso el aire, ¿verdad?) resume las fábulas,
las filípicas que he ganado,
los versos acres del aire enrarecido de esta botella,
que llegó a mi tras sobrevivir a un naufragio.
martes, 7 de abril de 2009
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